
La soledad, la depresión o la alegría aparecen reflejadas en el vestido.
Un traje que se ilumina según las emociones de la persona que lo viste ha sido desarrollado por Philips. El traje está inspirado en la forma en que la piel humana reacciona espontáneamente a los estímulos externos e internos: posee sensores que monitorizan los cambios fisiológicos asociados a diversas emociones, para luego enviar una señal a las luces de la capa exterior de la tela.
Los prototipos fabricados dentro del proyecto SKIN son dos: “Bubelle” y “Frison”. “Bubelle” es un vestido que está rodeado por una delicada burbuja iluminada con patrones que cambian al contacto con la piel. Posee sensores que monitorizan los cambios fisiológicos asociados a diversas emociones, para luego enviar una señal a las luces de la capa exterior de la tela. El estrés, el miedo o cualquier otra emoción generan así el encendido de luces de color rosa, que cambian de tonalidad y forma según la intensidad de la emoción. Por otro lado, “Frison” es un vestido cubierto de sensores tan finos como un cabello que recogen los estímulos físicos, como la brisa o el contacto con otra persona, y emiten luces centelleantes a modo de respuesta. Ambos trajes pretenden explorar tecnologías más “sensitivas” que “inteligentes”, así como repensar la interacción entre los objetos y los humanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario